lunes, 26 de junio de 2017

Ensalada de cogollos con pimientos, atún y anchoas

Ya llegó el verano, y con él la primera ola de calor de la temporada, así que hoy os traigo una receta muy apropiada para esta época del año. Se trata de una ensalada de cogollos de lechuga con pimientos del piquillo, atún y anchoas.
Cuando hace tanta calor apetece menos cocinar, y ya no digamos encender el horno o los fogones, en cambio una ensalada se prepara en un abrir y cerrar de ojos, es sana y le sienta de maravilla al cuerpo, porque es ligera y refrescante.
Esta ensalada no la preparo muy a menudo, y eso que está riquísima, pero en verano que es cuando más apetecen las ensaladas, como tenemos una finca al lado de casa y en ella entre otras cosas ponemos lechugas y tomates, para darles salida casi siempre terminamos preparando la típica ensalada básica de lechuga con tomate y cebolla. 
En esta ocasión en cambio, me decidí por esta ensalada, porque la otra semana estuvimos de viaje por Huesca, y de vuelta a casa paramos en Navarra donde compramos una lata de pimientos del piquillo de Lodosa, los cuales, como soy muy impaciente, ya los preparé rellenos de bacalao (esta receta la subiré en otra ocasión), y unos pocos que me sobraron decidí darles salida con esta ensalada.
Al igual que la mayoría de ensaladas, no tiene ni la más mínima dificultad. Si os animáis a prepararla necesitaréis los siguientes
Ingredientes (para 2 personas):
-3 cogollos de lechuga
-1  lata de anchoas
-4 pimientos del piquillo
-200gr. de atún en aceite de oliva
-Aceitunas verdes y negras (en esta ocasión no le puse porque no tenía)
-Sal
-Vinagre de Módena
Preparación:
En primer lugar lavamos bien los cogollos de lechuga bajo el grifo, luego los secamos con papel de cocina, por último retiramos las hojas de fuera,  cortamos cada uno en cuatro partes longitudinalmente, y los disponemos en una fuente todo alrededor de la misma, y después salamos.
Seguidamente escurrimos el atún y lo colocamos en el centro de la fuente. Encima de los cogollos vamos colocando los pimientos del piquillo cortados en tiras longitudinalmente y sobre éstos disponemos los filetes de anchoa, y después esparcimos por toda la fuente un puñado de aceitunas verdes y negras.
Aparte preparamos una vinagreta con el aceite de oliva que le hemos escurrido al atún y con un chorro de vinagre de Módena. La proporción ha de ser una parte de vinagre por tres de aceite. Mezclamos bien, y cuando tengamos la vinagreta preparada, aliñamos bien  con ella toda la ensalada, y lista ya para servirla a la mesa y disfrutar de un plato lleno de sabor y nutrientes.
Espero que os haya gustado. Nos vemos dentro de unos días con una nueva propuesta.
Un abrazo a tod@s

sábado, 17 de junio de 2017

Torta de Guitiriz

La receta que os traigo hoy la preparo desde hace mucho tiempo, no con la asiduidad que quisiera, porque no es precisamente light, pero si por mí fuera haría una torta de Guitiriz cada semana. Así se llama la receta de hoy, y no es más que un bizcocho, una “bica” como la llamamos aquí, que tiene la particularidad de que se elabora con harina de maíz, pero harina de maíz amarillo, no la harina blanca precocida que se utiliza para preparar las famosas arepas venezolanas.
Guitiriz es una localidad lucense, limítrofe con la provincia de La Coruña, y pertenece a la comarca de la “Terra Chá”, cuya capital es Villalba, pueblo por el que siento un especial cariño, pues de allí es natural Pablo, mi pareja, y como no podía ser de otro modo, también tiene su dulce típico, el roscón de Villalba, pero ese queda para otra ocasión.
Volviendo a lo que nos ocupa, la torta de Guitiriz tiene incluso su propia leyenda. Al parecer la Virgen pidió cobijo en varias casas del lugar porque llovía incesantemente, y en ninguna accedieron a sus peticiones. Llamaron entonces a la puerta de una casa en la que habitaba una mujer que tenía varios hijos y vivían en la más absoluta pobreza. La mujer les dijo que cobijo sí, pero que no podía darles de comer porque no tenía qué ofrecerles. Entonces la Virgen le pidió que cogiese cenizas del fuego y que amasase una torta con ellas. Al principio la pobre mujer se mostró incrédula, pero ante la insistencia de la Virgen accedió y cocinó una torta con la que alimentó a todos  los de la casa. Aquella misma noche la lluvia caía cada vez con más intensidad, tanta que al final todo el pueblo quedó sumergido bajo las aguas, quedando solo a salvo la casa de aquella humilde y generosa mujer que le había dado cobijo.
En fin, aunque no sea más que una leyenda merece ser contada, ¿no creéis? Lo que es indiscutible es que este bizcocho no deja indiferente al que lo pruebe. La harina de maíz le confiere un sabor muy delicado y una textura un tanto granulosa que resulta muy agradable al paladar. Si a ello le unimos el aroma de la manteca de vaca cocida, y el aroma del anís, el resultado es indescriptible..., hay que probarla para saber de qué hablo.
Para los que no sois de Galicia, os será difícil encontrar la manteca de vaca cocida, y en ese caso podéis clarificar la mantequilla. Yo nunca lo hice, pero en Internet si buscáis información al respecto la encontraréis sin problema. Y sino utilizad mantequilla directamente, no tendrá ese aroma característico a manteca de vaca, pero seguro que la torta está muy rica igualmente.
En cuanto a la harina, como comentaba más arriba, tiene que ser harina amarilla de maíz y no puede estar precocida. La que he usado en esta ocasión es de la marca Adpan y la compré en los supermercados Dia, La cadena de supermercados Gadis de aquí de Galicia también la tiene a la venta. En otras ocasiones la he comprado allí. En todo caso si tenéis dificultad para conseguirla podéis ir a algún herbolario, que si no la tienen seguro que os la piden. En este caso la harina es fundamental que sea de maíz, es el ingrediente estrella y no se puede sustituir por otro tipo de harina.
Otro apunte antes de dejaros con la receta, es comentaros que lo habitual es prepararla en un molde con agujero central, para que se haga uniformemente por el centro y por los laterales.
Y ahora sí, paso a detallaros la lista de ingredientes y la elaboración paso a paso por si os animáis a preparar la torta de Gutiriz en casa.
Ingredientes:
-8 huevos
-250gr. de manteca cocida de vaca
-180gr. de azúcar
-200gr. de harina amarilla de maíz
-100gr. de harina de trigo con levadura
-ralladura de 1 limón
-1 chupito de anís
-3 gotas de esencia de anís (opcional)
Preparación:
En primer lugar separamos las claras de las yemas y reservamos. Seguidamente con la batidora mezclamos la manteca de vaca a temperatura ambiente con 100gr. de azúcar, hasta conseguir una crema blanquecina. Luego vamos añadiendo las yemas de los huevos una a una, sin añadir la siguiente mientras la anterior no esté totalmente integrada. Cuando hayamos terminado de añadir  las yemas echamos la ralladura de limón, el chupito de anís, y la esencia de anís, y seguimos batiendo unos minutos más para que se mezcle todo. Por último añadimos los dos tipos de harina previamente tamizadas, mezclamos con movimientos envolventes con ayuda de una espátula, y reservamos.
Aparte batimos las claras de los huevos a punto de nieve con 80gr. de azúcar, y las vamos incorporando poco a poco a la mezcla de huevos, harina y manteca, ayudándonos de nuevo de la espátula y con movimientos envolventes.
Ya para finalizar echamos la mezcla en un molde con forma de corona previamente untado y enharinado, espolvoreamos un poco de azúcar por encima para que forme costra (este azúcar no está incluido en la lista de ingredientes) y llevamos al horno previamente calentado,  a unos 200º con calor solo en la parte de abajo, y en la segunda ranura del horno empezando por  abajo, durante aproximadamente 40  minutos.
Antes de sacarlo del horno, pinchamos con un palillo, y si sale limpio es que está hecho, entonces lo retiramos a una rejilla que permita circular el aire por la parte de abajo, y cuando haya enfriado los desmoldamos y servimos en una bandeja con blonda decorativa.
Los que tengáis thermomix también podéis utilizarla para preparar la masa. Para ello debéis seguir los siguientes pasos.
1-Colocamos la mariposa en las cuchillas y vertemos en el vaso las claras de los huevos con  80gr. de azúcar, y programamos 8 minutos (1 por cada clara)/ temperatura 50º / velocidad 3,5.
2-Volvemos a programar de nuevo 8 minutos /velocidad 3,5 pero esta vez sin temperatura.
3-Retiramos el merengue que acabamos de conseguir y lo reservamos.
4-Sin lavar el vaso, y con la mariposa en la cuchilla, añadimos la mantequilla y el azúcar restante (100gr.) y programamos velocidad 3 hasta obtener una mezcla cremosa y blanquecina.
5-En ese momento vamos añadiendo las yemas una a una, sin añadir la siguiente mientras la anterior no esté totalmente incorporada.
6-Un vez añadidas todas las yemas, retiramos la mezcla a un cuenco, y con la ayuda de una espátula, incorporamos  en varias tandas las claras que teníamos montadas, con movimientos envolventes.
A partir de aquí la preparación es la misma que por el método tradicional que os detallo más arriba.
Espero que la receta de hoy haya sido de vuestro agrado. Dentro de unos días nos vemos de nuevo con una propuesta. Os espero a tod@s
¡Sed  felices!

lunes, 12 de junio de 2017

Salmorejo cordobés

Menos mal que la primavera ya toca a su fin, porque la de este año está siendo especialmente difícil por mis problemas de alergia. El año pasado en cambio, estuve perfecta, tanto que ya me las prometía muy felices, pero a pesar de estar cinco años vacunándome, y tomar diariamente antihistamínicos, la susodicha no está por la labor de dejarme en paz tan fácilmente, así que hoy, aprovechando que parece que tengo unos días de tregua, os presento una nueva receta muy apropiada para esta época del año, cuando el calor ya aprieta, me estoy refiriendo al salmorejo.
Siendo gallega, es fácil comprender que sea un plato de incorporación reciente a mi recetario, pero desde que lo descubrí, me cautivó.
Pese a ser un sabor un tanto novedoso para mí, no me supuso ningún esfuerzo adaptar el paladar al mismo, al contrario. Lo único que he notado es que cada vez que lo preparo me gusta más y más.
Antes de tener la thermomix ya lo preparaba y me gustaba, pero creo que con la thermomix se logra una finura difícil de igualar. Encima no hay que colarlo para eliminar pepitas ni pieles, con lo cual se ensucia menos y se ahorra trabajo, y por si esto no fuera suficiente, la emulsión final del aceite sale perfecta, para mi gusto mejor que con la batidora. En todo caso os dejo la preparación de las dos maneras, en thermomix y por el método tradicional, de modo que no tenéis excusa para no hacerlo.
Si os animáis, necesitaréis los siguientes
Ingredientes:
-150gr. de aceite de oliva de sabor suave (1 vasito)
-1 kg de tomates bien maduros
-175gr. de miga de pan del día anterior (en mi caso pan de barra)
-1 ó 2 ajos (si lo queréis suave solo uno, si lo queréis más fuerte los dos)
-1 cucharadita de sal
-30gr. de vinagre (la receta original no lleva)
Para acompañar
-huevos duros picados
-jamón ibérico picado
-picatostes, etc.                       
Preparación en thermomix:
1-Colocamos una jarra sobre la tapa del vaso, pesamos el aceite y lo reservamos para el final.
2-Ponemos en el vaso el ajo (sin la parte central para evitar que resulte indigesto), los tomates muy bien lavados y la sal. Trituramos programando 30 segundos /velocidad 5
3-Añadimos el pan y el vinagre, y programamos de nuevo 30 segundos /velocidad 5
4-Seguidamente lo batimos programando 2 minutos /velocidad 10
5-A continuación bajamos los ingredientes hacia el fondo del vaso con la espátula, colocamos la tapa y el cubilete y programamos 1,5 minutos / velocidad 5 para emulsionar el aceite que teníamos reservado, el cual vamos vertiendo poco a poco sobre la tapa, alrededor del cubilete, hasta que termine de incorporarlo.
6-Finalmente lo guardamos en un tupper, lo dejamos en el frigorífico hasta que esté bien frío, y luego lo servimos en cuencos individuales o en platos hondos, y encima ponemos unas cucharaditas de huevos duros picados, jamón picado, unos picatostes o cualquier otro ingrediente que os apetezca. Yo en ocasiones le añado jamón picado y espárragos verdes hechos a la plancha y troceados. Es una combinación que me gusta mucho.
Preparación por el método tradicional:
Lavamos muy bien los tomates, los cortamos en trozos grandes, y los trituramos con la batidora. A continuación colamos la mezcla para eliminar pepitas y pieles que le hayan quedado. Después añadimos el pan troceado, mezclamos bien y esperamos unos 30 minutos para que el pan se ablande y sea más fácil de batir. Transcurrido el tiempo de espera añadimos el ajo (sin la parte central para evitar que nos repita), añadimos también el vinagre, y la sal, y batimos de nuevo hasta que quede lo más fino posible. Por último vamos añadiendo el aceite poco a poco sin dejar de batir, y cuando esté todo bien integrado vertemos en un recipiente que llevaremos al frigorífico hasta el momento de consumirlo. A la hora de servirlo lo más habitual es acompañarlo de huevos cocidos y jamón.
Pues con esta humilde, sana, rica y fresquita receta me despido por hoy. Nos vemos en unos días.
Un beso a tod@s