sábado, 25 de febrero de 2017

"Filloas" de Carnaval

Como lo prometido es deuda, os traigo la receta típica por excelencia de los carnavales en Galicia: las filloas.
He de deciros antes de nada que no hay una única receta de filloas, ocurre como con la “bica”, un bizcocho típico de algunos pueblos de Galicia. Cada pueblo tiene la suya con sus particularidades que la diferencia de las otras, y así tenemos la bica de Trives que lleva masa madre, la bica de Laza que lleva nata y claras de huevo pero no yemas, la de Castro Caldelas, la torta de Guitiriz que incluye entre sus ingredientes la harina de maíz, etc. Pues con las filloas ocurre lo mismo, en algunos lugares le añaden caldo hecho con carne salada de cerdo, en otros utilizan agua, y hay pueblos que añaden la sangre de la matanza del cerdo, de manera que yo os pongo la receta de las filloas saladas (porque también hay la versión dulce pero esa queda para otra ocasión) que se hacen en la zona donde vivo.
Estas filloas las hacemos en un aparato que se llama “filloeira”, porque lo normal es que una vez puestos en faena se haga una cantidad considerable, y en la sartén llevaría mucho tiempo. Hay filloeiras que permiten hacer 7 a la vez, y conozco gente que atiende a dos filloieras a un tiempo, de manera que salen 14 filloas de cada vez, pero yo reconozco que cuando las hacía me costaba lo suyo dar hecho con una filloeira de 7.
Digo cuando las hacía, porque hace años que no las hago. Siendo una adolescente, de unos 13 ó 14 años, empecé a hacer las filloas y así seguí hasta que empecé a trabajar. Entonces pasó a encargare mi madre de nuevo de hacer las filloas cuando llegaban los carnavales, pero desgraciadamente ahora por problemas de salud no puede hacerlas, y yo tampoco dispongo de tiempo, de modo que siempre hay algún familiar o alguna vecina generosa que nos las trae en esta época del año.
Estas filloas saladas se consumen como acompañamiento del cocido, y en casa nos gustan mucho con chicharrones. Pese a ser filloas saladas también hay quien en vez de tomarlas con productos cárnicos, prefiere echarles miel por encima o azúcar. Al hacer gran cantidad no se consumen todas en el momento, pero se pueden guardar en el frigorífico durante días y luego se recalientan en la sartén. De hecho a mí es así como más me gustan. Recién salidas de la filloiera también están ricas, pero personalmente las prefiero recalentadas. Se pueden recalentar estiradas tal como salen de la filloeira, o bien envueltas en forma de canutillo, eso al gusto de cada uno.
Si os animáis a hacerlas, y queréis guardar en el frigorífico las que os sobren, tened la precaución de esperar a que estén totalmente frías, y después la trasladáis a otro plato, separándolas todas una a una, porque sino después no se despegan unas de otras.
Y después de estos consejos os dejo con la receta.
Ingredientes:
-5 litros de agua
-500gr de carne salada de cerdo que contenga hueso
-1.150gr de harina de trigo
-10 huevos
-1 trozo de tocino para engrasar la filloeira
Preparación:
En primer lugar tenemos que hacer el caldo, para ello ponemos una olla grande con agua la fuego y añadimos un trozo de carne salada de cerdo de unos 500gr aproximadamente, que lleve algo de hueso, y lo dejamos hervir durante unos 90 minutos aproximadamente. Transcurrido ese tiempo, retiramos la carne, rectificamos el caldo de sal si fuese necesario, y esperamos a que enfríe (yo lo hacía siempre la víspera).
El siguiente paso es preparar el “amoado”. Se llama así a la masa semilíquida que se utiliza para hacer las filloas. Para ello primero tamizamos la harina, y batimos los huevos. Luego añadimos los huevos batidos al caldo, y seguidamente añadimos la harina. Mezclamos bien y dejamos reposar 30 minutos.
Después le encendemos el fuego a la filloeira, los que no tengáis ponéis al fuego una sartén antiadherente, cuando estén caliente clavamos un trozo de tocino en un tenedor y untamos con él la sartén o filloeira según el caso. Seguidamente echamos un poco de masa o amoado, dejamos que vaya escurriendo hasta que cubra toda la superficie de la filloeira (normalmente las filloeiras se sitúan sobre un trípode que regula la altura de las patas para que la filloiera quede inclinada, y el amoado de las filloas escurra y nos quede así una filloa lo más fina posible). Si utilizáis sartén echáis un poco de amado en el centro de la misma, luego giramos la sartén para que el amado se reparta bien por toda la base, y cuando veamos que los bordes de la filloa se separan, le damos la vuelta, y luego cuando estén hechas por este lado, las vamos retirando a un plato. 
Obviamente la cantidad de los ingredientes está pensada para utilizar la filloeira, si utilizáis una sartén, debéis reducir considerablemente y de manera proporcional las cantidades, sino os llevaría muchísimo tiempo acabar con todo el amoado, y aunque es divertido hacer filloas, todo exceso termina cansando ;)
Un último detalle que sé que no os va gustar, y es que la cantidad de harina es aproximada, pues no todos los tipos de harina se comportan igual, de manera que cuando el amoado tenga una cierta consistencia podéis ir probando y luego le añadís una pizca más si fuese necesario. Es preferible quedarse corto e ir añadiendo poco a poco más harina, que pasarse. 
Nada más. Nos vemos en unos días con una nueva receta, mientras disfrutad mucho del carnaval!!!

viernes, 17 de febrero de 2017

Tortilla paisana

La receta de hoy es de sobra conocida por todos, os hablo de la tortilla paisana. Lo que a lo mejor no conoce tanta gente es la razón de esta denominación. Al parecer el nombre le viene por ser paisana de la tortilla española, es decir, del mismo país, España, dónde ambas son muy populares, y pocos son los locales de hostelería que no incluyan algunas de las dos como tapa, o incluso en el menú.
Posiblemente lo del nombre le venga también porque tiene puntos en común con la típica tortilla española, de hecho es una variante de ésta, pues lleva también huevos y patatas, pero se diferencia en que además incluye en sus ingredientes verduras como pimientos, zanahorias, cebolla, guisantes, etc. y además algún producto cárnico, generalmente chorizo ó jamón.
El año pasado comí una tortilla en Villalba, un pueblo de Lugo, que llevaba tal variedad de ingredientes que no he sido capaz de descifrarlos todos. El local que la ofrecía la llamaba “Tortilla del Mesón”, pero viene a ser lo que todos conocemos como tortilla paisana. Mi pareja que es natural de ese pueblo, me había dicho que estaba muy rica, y la verdad es que pese al batiburrillo de ingredientes me gustó mucho.
La que yo he preparado en esta ocasión es más básica, lleva menos ingredientes, pero está igualmente rica.
Paso ya a daros la receta
Ingredientes:
-12 huevos (si son de corral mejor)
-1 chorizo
-1 pimiento rojo
-1 pimiento verde
-2 cebollas
-4 patatas
-aceite de oliva virgen extra
-sal
Preparación:
En primer lugar pelamos las patatas y después lavamos las patatas y las verduras. Luego picamos los pimientos en trozos medianos, las cebollas en juliana, y las patatas en láminas lo más finas posible. En cuanto al chorizo, le retiramos la piel y lo desmenuzamos con las manos o ayudándonos de un cuchillo si fuese necesario.
Seguidamente ponemos al fuego una sartén grande antiadherente, cubrimos el fondo con aceite de oliva virgen extra, y cuando esté caliente echamos las patatas y salamos
Mientras las patatas se van friendo en la sartén, batimos los huevos en un cuenco grande, y cuando las patatas estén hechas las retiramos con una espumadera y las pasamos al cuenco de los huevos, removiendo bien para que se mezclen.
En el mismo aceite en el que hemos freído las patatas, añadimos los pimientos que teníamos troceados, salamos y dejamos que se vayan haciendo durante unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando, Después añadimos la cebolla, echamos otra pizca de sal, y continuamos rehogando los pimientos junto con las cebollas. Cuando estén bien rehogados, apartamos la sartén del fuego, los escurrimos con la espumadera y los echamos en el cuenco de los huevos y las patatas. Añadimos también el chorizo desmenuzado, y mezclamos bien.
Posteriormente ponemos de nuevo la sartén al fuego, retiramos el exceso de aceite y echamos la mezcla anterior, dejamos a fuego bajo-medio durante unos 3 ó 4 minutos, luego con la ayuda de un plato le damos la vuelta, y cuajamos la tortilla de la misma manera por el otro lado.
Cuando ya esté cuajada por ambos lados, y jugosa por dentro, la retiramos a una fuente, y si la vamos a servir como entrante, la cortamos en cuadraditos, para que cada comensal se sirva a su gusto con la ayuda de un palillo. Si va a formar parte del menú, entonces la cortamos en porciones.
Poco más os puedo contar, hoy no hace falta que os diga que está riquísima, la mayoría ha comido una tortilla parecida a ésta en alguna ocasión y lo ha podido comprobar ^_^
Nos vemos en unos días, con una receta típica de aquí de Galicia en época de Carnavales. Estad atentos!!!



sábado, 11 de febrero de 2017

Pastel de chocolate y castañas

La receta de hoy posiblemente muchos de vosotros ya la conozcáis, porque visitando otros blogs por la red he visto que muchos la tienen publicada, sin embargo yo la descubrí gracias a una buena amiga: Ana Osuna. Un día recibí un whatsapp de ella con la receta y animándome a que la probara que estaba muy rica. Si me lo hubiera dicho otra persona, hubiera dudado, y muy posiblemente no me animase a prepararla, porque de entrada no me gustaba mucho la idea , pero ella es una estupenda cocinera, sobre todo repostera, y me dije: "si Ana la recomienda seguro que está rica, así que tengo que hacerla", y tenía toda la razón, es un pastel de chocolate y castañas, que está muy rico.
Además es ideal para las fechas que se aproximan, me refiero a San Valentín, utilizáis un molde bonito, si es con forma de corazón mejor (yo no tenía) y qué mejor manera de agasajar a tu pareja que con un delicioso pastel como éste. El amor se demuestra día a día, lo de San Valentín y toda la parafernalia que le rodea, no es más que una forma de consumismo, pero también es cierto que de vez en cuando tener un detalle con las personas que quieres es bonito, y por qué no aprovechar ese día en concreto. No hace falta dejarse un dineral para tener detalle con los que queremos.
Como os decía fue gracias a mi amiga Ana que descubrí esta receta, y se la dedico a ella, que se lo merece por ser tan buena persona, y porque últimamente ha pasado por una etapa difícil, pero afortunadamente poco a poco va saliendo adelante.
No le pregunté a Ana de dónde sacó ella la receta, pero luego yo como os comenté, investigué un poco por la red y he visto que algunos blogs incluían esta receta, entre ellos Su, del blog webos fritos, un blog que seguro que todos conocéis ya, y sino os lo recomiendo porque todo lo que hace Susana es éxito asegurado. Gracias a ella he aprendido a hacer la masa de hojaldre en casa, y desde entonces ya no lo he vuelto a comprar. A ella también le debo el lograr unas magdalenas con un copete que da envidia ;)
Bueno, pues paso a daros la receta sin más dilación.
Ingredientes:
Para el bizcocho
-200gr de chocolate negro fondant o para postres
-200gr de mantequilla
-200gr de puré de castañas
-4 huevos grandes
-100gr de azúcar
-150gr de harina de repostería
-10gr de levadura de repostería Royal
Para la cobertura:
-100gr de chocolate negro
-100gr de nata 35% M.G.
Preparación:
Antes de nada he de deciros que como ya no estamos en época de castañas he utilizado un bote de puré de castañas de la marca Ibsa que compré en unos supermercados Gadis de aquí de Galicia, pero seguro que en otros supermercados también venden puré de castañas, tenéis que mirar en la zona de las mermeladas. Sino lo encontráis tenéis que esperar al próximo otoño, cuando haya de nuevo castañas, y entonces ya podéis hacer la receta completa en casa, y empezaremos precisamente haciendo el puré de castañas, para ello primero pelamos las castañas (la cáscara exterior), luego las ponemos a cocer en una olla con agua a fuego medio. Cuando estén cocidas, las escurrimos y aun en caliente le sacamos la piel interior (no esperéis a que enfríen porque luego resulta más difícil de sacar). Cuando estén totalmente peladas las castañas añadimos un poquito de agua, y trituramos hasta conseguir un puré bastante consistente.
Seguidamente precalentamos el horno a 180º, con calor arriba y abajo, y engrasamos el molde con mantequilla y luego espolvoreamos harina, retirando el exceso, con el fin de evitar que el bizcocho se peque a las paredes.
Con el puré preparado, el molde listo, y mientras el horno termina de calentarse, seguimos con la receta, y para ello troceamos el chocolate y lo ponemos en un cuenco junto con la mantequilla, y lo metemos el microondas durante 20 segundo a máxima potencia. Sacamos fuera, removemos y si no estuviera todo bien disuelto metemos nuevamente al microondas hasta que el chocolate esté totalmente fundido y lo podamos mezclar bien con la mantequilla. Después añadimos la crema de castañas y removemos bien hasta lograr un mezcla homogénea.
Después cascamos los huevos en un bol, añadimos el azúcar y batimos durante al menos 5 minutos, con las varillas. A continuación añadimos la mezcla de chocolate, mantequilla y puré de castañas, y removemos cuidadosamente para integrar todo. Posteriormente añadimos la harina y la levadura tamizadas y mezclamos lo justo hasta que esté todo bien integrado y después vertimos la mezcla en el molde y lo llevamos al horno a 180º durante los primeros 35 minutos, y a partir de ahí a 160º durante unos diez minutos más aproximadamente. Durante los primeros 35 minutos no abráis nada el horno, alcanzado ese tiempo miráis cómo va la cocción. En mi caso, al llegar el minuto 35 miré y ya estaba listo para sacarlo, pero eso depende un poco de cada horno.
Cuando esté hecho, lo sacamos del horno, lo dejamos reposar durante 10 minutos sobre una rejilla, y se desmolda y deja enfriar.
Por último preparamos el la cobertura, para ello ponemos el chocolate troceado en un cuenco, añadimos la nata y lo llevamos al microondas por intervalos de 20 segundos a máxima potencia hasta que el chocolate esté fundido y se mezcle bien con la nata. Después dejamos templar un poco, y lo echamos por encima del bizcocho, esperamos un poco para que la cobertura cobre algo de consistencia, y listo para servir y disfrutar de este delicioso pastel.
Yo lo guardo en el frigorífico, me gusta más así la textura, pero como todo, para gustos pintan colores ;)
Nada más por hoy, nos vemos en unos días con una nueva receta. Os espero!!!

miércoles, 1 de febrero de 2017

Cous Cous de cordero

El plato que os presento hoy es típico de la cocina marroquí, se trata del cous cous de cordero. Es una receta un tanto laboriosa pero está muy rica, de modo que el esfuerzo merece la pena.
Pese a gustarme mucho, es un plato que no preparo con frecuencia, quizás porque tiene una mezcla de sabores con la que no estoy familiarizada, pero de vez en cuando apetece echar mano de este tipo de platos y salirse de la monotonía.
En este caso hice un cous cous de cordero, pero se puede hacer también de verduras, de pollo o incluso de ternera, de modo que al que no le guste la carne de cordero tiene otras opciones, pero esas quedan para otra ocasión, hoy vamos con el cous cous de cordero. Os dejo con la receta, a ver si os gusta.
Ingredientes (para 4 personas):
-1 kg de carne de cordero
-1 calabacín
-4 zanahorias
-1 col
-1 bote de garbanzos en conserva
-2 cebollas
-1 ajo
-1 tomate
-300gr de sémola (cous cous)
-1 cucharada de cominos molidos
-pimentón, azafrán, pimienta, guindilla
-mezcla de especies marroquí (unos tarros que venden en algunos supermercados)
-un puñado de pasas sultanas
-sal
Preparación:
Pediremos al carnicero que nos trocee la carne de cordero en 4 trozos (1 por persona), y luego en casa cuando nos pongamos con la receta, lo primero que haremos es cubrir el fondo de una olla con aceite de oliva virgen extra y dorar en él los trozos de cordero. Cuando estén bien dorados los retiramos a un plato y reservamos.
En el aceite utilizado para dorar la carne, echamos una cebolla bien picada y el ajo también picado, junto con un trocito de guindilla. Cuando la cebolla y el ajo estén bien rehogados, añadimos el tomate rallado y dejamos cocer todo junto durante unos minutos más. Después echamos la carne que teníamos reservada y las especias (cominos, pimienta, azafrán y la mezcla de especias marroquíes). Después cubrimos con agua, salamos al gusto, tapamos la olla, y dejamos hervir a fuego bajo unos 20 minutos. Transcurrido ese tiempo, añadimos las zanahorias cortadas por la mitad longitudinalmente, el calabacín cortado en 4 trozos, la col limpia (desechamos las hojas externas) y cortada en 4 trozos longitudinales, y seguimos cociendo durante unos 20 a 30 minutos más, hasta que la carne y las verduras estén hechas. Unos 5 minutos antes de apagar el fuego añadimos los garbanzos escurridos y lavados bajo el grifo, y mezclamos bien, y luego apagamos el fuego y reservamos.
Aparte preparamos un sofrito en otra olla con un poco de aceite de oliva virgen extra, añadimos la otra cebolla picada y la rehogamos , luego añadimos las uvas pasas, mezclamos bien, y seguidamente añadimos un poco de pimentón, removemos y añadimos unas cucharadas del caldo de la olla que contiene la carne de cordero y las verduras, y ésa será la salsa que echemos por encima cuando emplatemos, pero antes tenemos que cocer la sémola siguiendo las instrucciones del fabricante que aparecen en el envase, y luego en una fuente redonda, ponemos en el centro la sémola, encima de ésta la carne y alrededor las verduras escurridas, y por encima regamos con las salsa y en una salsera echamos la que nos sobre para que cada comensal añada más si lo desea.
Como habéis podido comprobar no entraña ninguna dificultad, de modo que os animo a que lo preparéis y ya me contáis.
Nos vemos dentro de unos días. Sed muy felices!!!