jueves, 26 de mayo de 2016

Mejillones a la vinagreta


Los mejillones en vinagreta son una preparación clásica de este  molusco, que apetece especialmente en esta época del año, con la llegada del calor. Sientan muy bien y además son muy completos desde el punto de vista nutricional.
Os dejo la receta para que veáis cómo los preparo yo,  a ver si os gusta
Ingredientes (para 6 personas)
-2 kg. de mejillones frescos
-1 tomate
-1/4 pimiento verde
-1/4 pimiento rojo
-4 huevos
-1 hoja de laurel
Para la vinagreta:
-210ml. de aceite de oliva virgen extra
-90ml de vinagre de vino
-sal
Preparación:
Primero con un cuchillo rascamos  la concha de los mejillones para sacarle las impurezas y luego los lavamos bajo el grifo del agua fría y los echamos en una olla, añadimos la hoja de laurel y medio vaso de agua, y ponemos al fuego. Cuando levanten el hervor esperamos unos 3 ó 4 minutos y luego apagamos el fuego, los escurrimos y les retiramos una de las conchas
Por otro  lado cocemos en agua con sal los 4 huevos durante diez minutos desde que levanten el hervor, después los escurrimos, los ponemos en un recipiente con agua fría, y cuando estén fríos les retiramos la cáscara y los picamos muy finamente (yo al final incluso los aplasto con un tenedor)
Aparte picamos lo más fino posible tanto el tomate como los pimientos y los mezclamos con los huevos machacados, y luego vamos rellenando con esta mezcla los mejillones,
Por últimos hacemos la vinagreta, para ello picamos la cebolla finamente y la echamos en un cuenco, añadimos el vinagre, el aceite de oliva y la sal, removemos bien y después echamos una cucharadita de esta mezcla encima de cada mejillón.
Para terminar solo nos queda colocar de forma decorativa los mejillones en una fuente y llevarla al frigorífico, de dónde los sacaremos 30 minutos antes de servir.
Personalmente me gustan más de un día para otro, lo cual también tiene sus ventajas porque podemos prepararlos con antelación.
Nada más por hoy, espero que os haya gustado mi receta y que la pongáis en práctica.  Nos vemos en la próxima entrada que espero no tarde tanto como ésta :-(

sábado, 14 de mayo de 2016

Tarta de queso al horno

Hoy de nuevo vengo con una receta dulce: la tarta de queso al horno. Hace mucho tiempo que la hago y no la cambio por ninguna otra. Es tan sencilla de elaborar que prácticamente no hay que hacer nada más que mezclar los ingredientes y luego meterla al horno y esperar a que esté cocida, algo que ya se ve casi a simple vista. Por otra parte está riquísima y no resulta nada empalagosa ni pesada, ya que al contrario que otras versiones de esta misma tarta no lleva harina, con lo cual mantiene cierto nivel de humedad que junto con el suave sabor a queso la convierte en un bocado muy apetecible. Por todo ello es una receta a la que recurro con frecuencia cuando vienen invitados a casa, porque suelo estar más atareada de lo normal, y con esta tarta soluciono la sobremesa sin ningún esfuerzo. Os animo a que la probéis, ya veréis como os gusta.
Ingredientes (para un molde de 20cm. de diámetro):
-250gr. de queso fresco de vaca
-8 huevos frescos
-200ml.de nata líquida
-140 gr. azúcar (variable según gustos)
-caramelo líquido para el molde (mejor casero)
Preparación:
Se mezclan en un bol todos los ingredientes menos la nata, es decir, los huevos, el azúcar y el queso (incluido el suero que suelta y que viene en el envase) y trituramos todo hasta que quede una pasta homogénea sin ningún grumo. Después añadimos la nata líquida sin montar y removemos ligeramente con una espátula hasta que se integre en la mezcla. Por último volcamos la mezcla en el molde previamente caramelizado y lo llevamos al horno al baño María, a 180º, calor arriba y abajo, hasta que veamos que está cuajada. En ese momento, sacamos del horno, dejamos enfriar y luego la llevamos al frigorífico, y la desmoldamos en el momento de servir.
Podéis acompañar las porciones de tarta con un rosetón de nata, con fruta fresca…, o con un café con leche como hice yo,  que era lo que me apetecía en ese momento :-)
Observaciones.
Cuando la tarta esté en el horno veréis que sube bastante pese a no llevar levadura ni harina, eso es completamente normal, e incluso la parte de arriba puede que se os tueste algo, lo cual a mí personalmente me encanta, eso sí, si veis que se tuesta demasiado y aun no está cuajada del todo en el centro, le colocáis encima un trozo de papel de aluminio y continuáis con la cocción unos minutos más.
Una vez que se saca la tarta del horno y se deja enfriar, veréis que baja todo lo que había subido cuando estaba dentro del horno, es también algo normal, señal de que todo está saliendo bien.
Esta tarta es de ese tipo de postres que están mejor al día siguiente que el mismo día que se preparan, es como si con el tiempo se asentaran los sabores.
En esta ocasión he utilizado queso fresco de la marca el Ventero, y luego cuando me puse a leer los ingredientes vi que estaba elaborado con leche de vaca en su mayoría, pero incluía también un pequeño porcentaje de leche de cabra…, temí que eso afectara al resultado final, pero todo lo contrario, quizás tenía un sabor ligeramente más pronunciado que en anteriores ocasiones, pero que a mi me encantó, y creo que repetiré la experiencia :-)

sábado, 7 de mayo de 2016

Revuelto de grelos con jamón y gambas


La de hoy es una receta de aprovechamiento porque sirve para dar salida a los grelos que nos hayan sobrado del cocido,  pero al mismo tiempo, y pese a que no es un plato muy fotogénico, es digno de un banquete de fiesta, porque como diría Arguiñano está rico rico...
Como ocurre con todos los revueltos,  es un plato muy sencillo de elaborar, de modo que si tenéis invitados en casa y no queréis complicaros mucho la vida  tomad nota de esta receta porque con este revuelto triunfaréis seguro.
Los grelos son una verdura que fuera de Galicia no es fácil de encontrar fresca, pero los que tengáis ese problema podéis echar mano de los grelos en conserva, el resultado va a ser el mismo, de hecho en esta ocasión yo utilicé un bote de grelos en conserva.
Vamos con la receta
Ingredientes(para 4 personas):
-500gr. de grelos cocidos o en conserva
-8 huevos
-300gr. de gambas peladas
-200gr. de jamón serrano
-3 dientes de ajo
-aceite de oliva virgen extra
Preparación:
En primer lugar cubrimos el fondo de una sartén antiadherente con aceite de oliva virgen extra y echamos los tres dientes de ajo picados finamente, cuando empiecen a dorarse echamos las gambas y con una cuchara de madera removemos de vez en cuando hasta que estén cocidas y se haya consumido todo el agua que sueltan, entonces añadimos el jamón serrano cortado en trocitos pequeños, mezclamos con las gambas y acto seguido añadimos los grelos bien escurridos y cortados en tres ó cuatro trozos, seguimos rehogando todo junto hasta que veamos que el agua que le haya podido quedar  a los grelos se ha consumido, y a continuación añadimos los huevos batidos, y removemos constantemente hasta que el huevo esté cuajado, procurando que nos quede un revuelto jugoso, ni muy líquido ni muy seco.
Observaciones y consejos:
El peso de los grelos que figura en la lista de ingredientes, es el peso escurrido. El peso neto del bote que utilicé era de 800gr.
El secreto de este sencillo plato es encontrar el punto exacto del revuelto, lo que os decía en líneas anteriores, ni líquido ni excesivamente seco. Lo primero se consigue escurriendo muy bien los grelos, y dejando que el agua que les pueda quedar se consuma luego en la sartén cuando los rehogamos, lo mismo con las gambas, debemos dejar que se consuma todo el líquido que sueltan al echarlas en la sartén. Y  luego  para evitar que nos quede un revuelto muy seco, es cuestión de ir vigilando la cocción del huevo, y en cuanto esté cuajado retirar la sartén del fuego.